Durmiendo fuera el "Día Mundial del Sueño Feliz"

Coincidiendo con el día mundial del sueño feliz mi hija de 5 años ha decidido dormir fuera por primera vez. Ha pasado la noche en casa de una primita de su edad. Y todo lo ocurrido me ha dado para reflexionar tanto que he decidido plasmarlo aquí a ver si escribiéndolo consigo ordenarlo y dar forma a sentimientos e ideas que me han surgido.


Ayer, a las 5 teníamos el cumpleaños de esta primita a la que mi hija adora, pero no quería ir. Lleva una temporada diciendo que no quiere ir donde hay niños que no conoce, no se siente a gusto, dice que ya tiene muchos amigos y que no quiere más. No le estoy dando mucha importancia, le acompaño en el proceso, le digo que vamos a estar juntas y que si quiere marcharse nos iremos. Normalmente está un buen rato pegada a mi para finalmente comenzar a jugar poco a poco y al final ¡¡tenemos lío a la hora de marchar por lo mucho que está disfrutando!!

...esta soy yo...

Ayer no fue diferente, a  la hora de marchar lo estaba pasando tan bien que no quería ni oírme y yo le dije la broma que tenemos entre nosotras y hacemos mucho "¡bueno, pues nada, quédate y mañana te recojo!" y por primera vez en nuestra vida me dijo: "¡vale!" Muy segura y feliz, imaginaos mi cara...

Mi hija es una niña reflexiva y tranquila y cuando toma una decisión normalmente es porque lo tiene claro. Así que desde que dijo que se quedaba tuve claro que así lo haría, pero no me lo esperaba para nada. Sentí una mezcla de orgullo, alegría, vértigo, nervios... Estábamos con gente que no son nuestro entorno habitual, padres y madres de otros niños que no conocíamos y todos estaban pendientes de nosotras. Empezaron a animarme para que fuera rápido y no le diera más vueltas. Les dije que era la primera vez y quería estar segura, pero me notaba algo presionada para demostrar que no soy una "madre gallina", esa tensión que nos genera tan a menudo la mirada externa y el juicio de los que nos rodean. Le pregunté si estaba segura una vez más, me dijo si y cogí mis cosas y salí del parque donde estaba la fiesta de cumpleaños.


Cientos de pensamientos y emociones dentro de mi. Llamé a mi chico que se quedó tan perplejo como yo. Llamé a mi suegra ya que ella vive cerca de donde se iba a quedar la niña y me animó a estar tranquila, que si ella lo decidía era bueno. Y es verdad, pero yo no podía evitar sentirme rara...aunque feliz por ella también.
Al llegar a casa, mi chico y yo nos sentamos a valorar la situación. 
  • Lo ha elegido ella - Bien
  • Siempre elige lo que tiene claro - Bien
  • Son familia - Bien
  • A veces les hemos visto ser exigentes con sus hijos con formas que no compartimos - Mal
  • Nos sentimos algo juzgados por el entorno por estar algo preocupados - Mal
Al final decidimos que nos daba igual y que íbamos a llamar para hablar con ella. Estaba genial, muy feliz e ilusionada con dormir con su prima. Todo bien. Les pedimos que no la "forzaran" a quedarse si en algún momento decidía que ya no quería dormir allí. Estuvieron de acuerdo. Todo bien

Finalmente ya que nuestra hija ha decidido crecer de golpe (XD) y sin avisar (xD) decidimos aceptar el regalo de noche solos que nos hacía la vida y nos fuimos de juerga por la ciudad, juntos, solos, por primera vez en algo más de 6 años. 

 
Ahora son las 14.30 de la tarde. Hemos hablado con ella varias veces, lo está pasando genial, la noche ha sido súper divertida y no quiere volver a casa todavía. 

Nos sentimos muy felices por ella. Esto es lo que queríamos y lo que nos tenía algo preocupados, queríamos que su primera noche en casa de una amiga fuese una experiencia tan genial que decida hacerlo cuando la apetezca sabiendo que todo va a ir bien y que nosotros estaremos pendientes por si cambia de idea.

La historia da para mucha reflexión. Crecemos todos, nosotros como padres, ella como hija y todos como personas. Pero para mi hoy lo más importante es recordar que cuando un bebé es atendido, cuidado, respetado y amado, cuando no le dejan llorar cuando se siente solo a la hora de dormir, cuando no se aplican métodos de adiestramiento...ese bebé se convertirá en un niño/a feliz, confiado, y que se sentirá libre y contento de tomar decisiones importantes en su vida, como puede ser dormir en casa de una amiga cuando se siente preparada y con ganas.

Así pues me siento muy orgullosa de mi misma, de mi chico y de mi hija. El "Día mundial del sueño feliz" mi hija ha pasado una feliz noche de sueño sin sus papis por primera vez en su vida.

Imagen de Eva Santos




3 comentarios:

elki dijo...

maravilloso relato¡
una experiencia preciosa y en un día significativo,el día del sueño feliz¡una niña feliz durmiendo feliz después de mas de 5 años acompañada ,cargada,escuchada, respetada y colechando¡¡¡un gran ejemplo para los papas que tienen miedo de que sus hijos criados con apego no se desapeguen ¡¡enhorabuena papis de Ariadna¡¡

Maria dijo...

Gracias Elki, un fuerte abrazo

Seoane Melliz dijo...

Has narrado de una manera dulce y afectuosa , un problema , que en realidad no lo es , pero que todos los padres damos vueltas a los asuntos que atañen a nuestros hijos . Inevitablemente caemos en contradicciones porque primero queremos que sean sociables y luego nos preocupamos si se quiere quedar en casa de alguien . Así es , y así será , las ganas de hacerlo lo mejor posible nos crearán miles de incertidumbres , lo mejor es hacer lo que te satisfaga a tí y lo que más tranquilidad te dé.