Diario de una mujer sencilla








Para Hoy 21 de agosto del 2009

Afuera de mi ventana... lluvia...que venga el sol!!!
Estoy pensando... en cotilleos...jeje
De los lugares donde aprendemos... de los debates con amigos respetuosos
Me siento agradecida por... los nuevos amigos que me trae internet
Desde la cocina... chocolate, mmm!
Que traigo puesto... un vestido veraniego...aunque no acompaña!
Estoy leyendo... La madurez de eva, de alice miller
Lo que espero... un buen fin de semana
Estoy creando... un batiburrillo de ideas en mi cabeza
Estoy escuchando... la tele (siempre la tele)
Por toda la casa... las cajas de mudanza
Una de mis cosas favoritas... que mi niña juegue y disfrute de la vida
Algunos planes para el fin de la semana... reiki, barbacoa con amigos y el domingo comida con mis suegros

Aquí está una foto que pensé compartirles:

el banco nuevo de ariadna, esta feliz con el, para ella es importante tener sus espacios

























Jueves Presumido












Hoy es un hermoso dia para presumir...y quiero presumir de madre! Mi madre es un ser muy especial, es mi maestra, mi amiga, mi compañera de camino...y es la nana de mi hija. Ella siempre esta ahi, siempre en marcha, aprendiendo, creciendo, riendo, disfrutando, compartiendo...Ella se da en cada cosa que hace, reparte amor, reparte vida...y yo no seria yo sino fuese por este precioso ser...GRACIAS MAMA!
Os dejo su blog, por si quereis conocerla, y una foto suya con mi niña

Manten la boca cerrada


Una rana se preguntaba como podía alejarse del clima del frío del invierno. Unos gansos le sugirieron que emigrara con ellos. Pero el problema era que la rana no sabia volar.
Dejádmelo a mi - dijo la rana -. Tengo un cerebro espléndido. Lo pensó y luego pidió a dos gansos que la ayudaran a recoger una caña fuerte, cada uno sosteniéndola por un extremo. La rana pensaba agarrarse a la caña por la boca.
A su debido tiempo, los gansos y la rana comenzaron su travesía. Al poco rato, pasaron por una pequeña ciudad y los habitantes de allí salieron para ver el inusitado espectáculo. Alguien preguntó ¿A quien se le ocurrió tan brillante idea
Esto hizo que la rana se sintiera tan orgullosa y con tal sentido de importancia que exclamó ¡A MÍ!
Su orgullo fue su ruina, porque el momento en que abrió la boca, se soltó, cayó al vació y murió.
Hay ocasiones en que la falta de humildad o el exceso de orgullo, pueden echar abajo planes excelentes.


Jueves Presumido


Me sumo a esta hermosa iniciativa de Jaqueline y os invito a compartirla, presumamos!!!








Como no podia ser de otra manera...hoy para estrenarme en esto de presumir...PRESUMO DE HIJA!!
Ariadna Sofia nacio el 31 de diciembre del 2007, hoy tiene mas de 19 meses y es un ser de luz muy hermoso y especial, es una niña adorable y tierna, inteligente, empatica, sensible...me hace sentir tan feliz tenerla aqui conmigo! Presumo de hija y le agradezco que me haya escogido como madre!


Diario de una mujer sencilla


Seguimos con la maravillosa propuesta de Silvia






Para Hoy 7 de agosto del 2009
Afuera de mi ventana... la noche...fresca, casi otoñal...donde esta el verano??
Estoy pensando... en desayunar mañana con viejas amigas
De los lugares donde aprendemos... de los recuerdos y nuestra historia
Me siento agradecida por... las visitas que vienen de lejos
Desde la cocina... platos por fregar
Que traigo puesto... pijama
Estoy leyendo... Los pilares de la tierra
Lo que espero... ver la luz
Estoy creando... la asociacion ojana
Estoy escuchando... la tele
Por toda la casa... libros
Una de mis cosas favoritas... ver amigos
Algunos planes para el fin de la semana... reiki, turismo familiar y reirnos, mucho!
Aquí está una foto que pensé compartirles:





Newsletter de Laura Gutman del mes de Agosto

Pensemos con autonomía

Los recuerdos que conservamos de nuestra infancia están configurados por las palabras con las que nuestros padres nombraron los acontecimientos. Incluso aquello que manifestábamos, habitualmente era “interpretado” por los adultos y “eso” era lo que considerábamos la “verdad”. De hecho, hoy en día nos recordamos a nosotros mismos con los adjetivos con los que nos definían mamá o papá, por ejemplo: “yo era muy llorón” (en lugar de comprender la soledad y el aislamiento en el que vivíamos), “yo era buenísima” (en lugar de describir la obligación de satisfacer a una madre infantil), “yo era pésima en la escuela” (en lugar de reconocer que nadie registraba nuestras dificultades). Así es como se organizó el discurso del “yo engañado”, junto al personaje que nos han adosado desde nuestro nacimiento y que hemos adoptado como un disfraz que luego se convirtió en parte de nuestra piel. Acostumbrados a nombrar las cosas según el cristal a través del cual mira el individuo en quien proyectamos el saber, continuamos la vida adulta bajo el mismo sistema: el de creer que la realidad “es” según la interpretación de otro. Asimismo, despreciamos nuestras percepciones, intuiciones y saberes originales basados en sensaciones personales, creyendo todo lo que el otro -sea quien sea ese “otro”- afirme con énfasis. Luego, somos muchos los individuos que seguimos “corrientes de pensamiento” basados en opiniones ajenas muy discutibles. Que la gripe A es peligrosa, que se cura con Tamiflú, que hay que lavarse las manos para no contagiarse… por nombrar sólo algunas opiniones tomadas como “verdades” en Argentina, y que desde mi punto de vista (mío, es decir, ¡nadie tiene por qué creerme! si no les “suena” en el corazón) son totalmente falsas. Claro que para pensar con autonomía, hay que estar dispuestos a pagar el precio de la “no pertenencia”. Al fin de cuentas, si aún estamos emocionalmente inmaduros, elegiremos creer lo que sea, con tal de “ser parte” del grupo. Pero si en lugar de creer cualquier cosa ciegamente, maduramos, reconocemos que el miedo es infantil y sabemos que la verdad reside en nuestro interior, entonces asumiremos un pensamiento autónomo y libre.

Martes Mudo


Como siempre tarde... pero felices de estar aqui!!










Entrevista Carlos Gonzalez

ENTREVISTA AL PEDIATRA CARLOS GONZÁLEZ, EXPERTO EN LACTANCIA

'La edad normal del destete debe de estar entre los dos años y medio y los siete'

  • 'Nuestra sociedad no lo admite, pero el destete es siempre una pérdida para la madre'
  • Advierte que el mayor problema de las madres lactantes es la presión social
  • 'Si salieran todas del armario nos daríamos cuenta de que son muchísimas'
YAIZA PERERA

MADRID.- Ser padre no es fácil, pero es, sin duda, una de las aventuras más gratificantes que te regala la vida. Por esa razón quizás, son tantos los que emprenden ese camino. Y la mayoría lo hace a ciegas porque el bebé, ya se sabe, no viene con manual. ¿Pero... hace falta? Carlos González, autor de 'Bésame mucho. Cómo criar a tus hijos con amor', asegura que no. Simplemente hay que dejarse guiar por el instinto, el respeto y el amor.

Con humor e ironía, este pediatra zaragozano ha ayudado a desdramatizar las situaciones que pueden resultar más complicadas durante la crianza (sueño, comida, la educación...añadan ustedes a la lista), pero, por encima de todo, ha tratado de combatir la cultura del biberón que comenzó a imponerse hace tres décadas contra la propia naturaleza humana. Es fundador de la Asociación Pro Lactancia Materna de Cataluña, donde ha desarrollado su vida profesional, imparte cursos a profesionales sanitarios, es miembro del Consejo de Asesores de Salud de La Leche League International y autor de numerosos artículos sobre la lactancia.

La leche materna es para él, como tituló un libro en 2006, 'un regalo para toda la vida'...y sin fecha de caducidad. Enemigo de las etiquetas, Carlos González rehuye del término 'lactancia prolongada". "No me gusta esa palabra porque da la sensación de que las madres se han pasado. Depende de lo que considere cada uno normal. Actualmente, más de un año o más de seis meses es prolongado, pero estudios antropológicos apuntan a que la edad normal del destete en el ser humano debe de estar entre los dos años y medio y los siete".

"Hace 25 años-recuerda- lo normal era dar el pecho tres semanas y llegar a los tres meses era una heroicidad". La realidad social entraba en contradicción con la científica, la que le mostraban los libros a ese entonces recién licenciado por la Universidad Autónoma de Barcelona. "Si la lactancia era magnífica, ¿por qué nadie lo hacía?", se preguntaba. Era la profunda huella que había dejado el "cambio sociológico que se había producido a principios del siglo XX, con la incorporación de la mujer al mundo laboral, por la fe en el progreso que hacía creer que la leche artificial era mejor que la de la madre y por la publicidad".

Su grata experiencia personal con la lactancia, el hecho de que su esposa le diera el pecho a sus tres hijos - hoy en día ya universitarios- le convenció aún más de la necesidad de "promocionar" esta práctica, de ayudar a madres y profesionales sanitarios a recordar lo que ya está escrito en los genes de los mamíferos. Comenzó su tarea con la confianza de que "se produciría un aumento gradual y general" en la lactancia materna, pero no ocurrió así: "un importante porcentaje de madres no logra pasar de unas semanas y una pequeña cantidad pasa de los dos años".

"Durante muchos años hubo una fuerte publicidad de que la leche de la madre era mala y la gente se convenció -explica este catalán de adopción. Y es un mito que se ha extendido mucho. "Las madres se dejan convencer de que sus hijos se pueden morir de hambre y encima ven en la etiqueta de la leche artificial que es parecida a la leche materna". El resultado de esta combinación suele ser el destete temprano.

Actualmente, "se ha roto la cadena de transmisión de la información porque ahora las madres se encuentran que sus madres no dieron el pecho porque no pudieron o no quisieron. Pensaban que era retrógado y no quieren que sus hijas caigan en eso. La madre que lacta no encuentra apoyo". De ahí, asegura, la importancia de la adecuada formación de los médicos y la existencia de grupos como La Liga de la Leche, que ofrecen ayuda práctica a las madres para que puedan dar el pecho. "El cambio se produce por la difusión de conocimientos y de experiencias". Y ese cambio, se felicita, comienza a vislumbrarse: hoy en día se está "volviendo a lo que hacían nuestras bisabuelas".

Pero este camino aún no resulta fácil de emprender. "Sin duda, el mayor problema al que se enfrentan las madres que desean prolongar la lactancia es la presión social. Si salieran todas del armario nos daríamos cuenta de que son muchísimas. Hay que respetarlas", reclama Carlos González. Y esta consideración hacia la mujer, pero también hacia los hijos parece ser la máxima que guía a este pediatra. Y desde esa capacidad para ponerse en la piel del otro, quizás el secreto que esconden las páginas de sus libros, deja en el aire una reflexión: "nuestra sociedad nunca lo admite, pero el destete es siempre una pérdida para la madre".


Fuente: El Mundo

Semana Mundial de la Lactancia Materna 1-7 Agosto 09

Ayer empezo la semana mundial a favor de la lactancia materna y quiero sumarme a esta iniciativa a traves de mi blog. Hoy hos dejo un articulo del periodico "El Mundo" en el que una madre nos habla de su lactancia materna...

'El mejor regalo para mis hijas es que ellas decidan cuándo quieren dejar de tomar pecho'

  • La lactancia natural puede prolongarse hasta que el niño y su madre lo deseen
  • En España sólo un 24,7% de los bebés toman pecho a los 6 meses, según datos de 2006
  • Las madres que amamantan durante años tienen que lidiar con la incomprensión social
Désirée Sanz, junto a sus hijas. Yaiza con cuatro años y Alexia, recién nacida en una imagen de 2005.

Désirée Sanz, junto a sus hijas. Yaiza con cuatro años y Alexia, recién nacida en una imagen de 2005.

Actualizado sábado 01/08/2009 01:57

YAIZA PERERA

MADRID.- Con los ojos aún cerrados y el cuerpo tembloroso por el parto, un recién nacido busca el pecho de su madre cuando le dejan refugiarse sobre su piel. Sabe cómo alimentarse. El líquido que fluye de ella es su mejor fuente de vida: le nutre, refuerza su sistema inmunológico, le reconforta. Él lo sabe por instinto. La OMS, que celebra desde hoy hasta el 7 de agosto la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Asociación española de Pediatría o la UNICEF, por convicción científica. Según sus recomendaciones, es el alimento ideal para un bebé hasta los seis meses de vida. Entonces, cuando comiencen a introducirse nuevos alimentos a su dieta y hasta el año, debería ser la base de su dieta. ¿Y luego? No hay normas, no hay fechas. La lactancia natural puede prolongarse hasta que el niño y su madre lo deseen.

Désireé Sanz y su hija Yaiza se unieron con este lazo hace ya ocho años. Y siguen deseando mantenerlo. Durante su primer embarazo, con 21 años, esta joven vasca confiesa que el tema de la lactancia no le "interesaba demasiado", no era algo en lo que pensara. Su idea, recuerda, era "amamantar hasta el año", como hizo su madre y su abuela. Pero el 1 de junio de 2001 Yaiza nació y se aferró a su pecho. Cuatro años después, un 8 de julio, la pequeña Alexia lo hacía también. Es la denominada lactancia en tándem (dar de mamar a más de un hijo a la vez) y prolongada.

Yaiza, que en septiembre comienza tercero de primaria, toma leche materna por la noche, "un rato después de cenar", aunque su madre intuye "que el destete está cada vez más cerca".De vez en cuando aún toman el pecho juntas y bromean "Hay días que ni se acuerda", asegura Désireé con cierta melancolía. La pequeña, de cuatro años, "hace dos-tres tomas diarias". -"ven Alexia, le aconseja la mayor- que esta leche está más dulce". Su madre sonríe y su padre, respira. Cuando maman es uno de los escasos momentos de tranquilidad en esta casa invadida de risas, juegos y charlas infantiles interminables.

"Mientras mamaban, Yaiza, con cuatro años, cogió la manita de su hermana recién nacida la miró con mucha dulzura y la acarició"


Aún hoy, esta castellonense de adopción (vive desde los 12 años en Vinaroz) recuerda el primer día que compartieron las dos su regazo: "Yaiza, con cuatro años, cogió la manita de su hermana recién nacida la miró con mucha dulzura y la acarició". Ella se dejó guiar por el instinto en una época en la que la cultura del biberón se había hecho fuerte. "Vale la pena intentarlo, es lo natural, no se puede equiparar con la mejor leche artificial". Lo ratifica el Comité de Lactancia materna de la AEP en su página web: La leche materna aporta todos los nutrientes al bebé, refuerza su sistema inmunológico y ayuda a protegerle de enfermedades presentes (catarros, neumonía, diarreas,...) y futuras (alergias, asma, obesidad, diabetes,...), disminuye la mortalidad infantil y fomenta el desarrollo intelectual. También tiene beneficios para la mujer y fortalece la relación afectiva.

Désireé habla y actúa desde el respeto. Hacia sus hijas -"serán ellas quienes decidan cuándo quieren dejar de tomar el pecho"- y hacia las madres que no quieran amamantar -"cada mujer es dueña de sus decisiones en crianza"-. El dar de mamar es un derecho, no se impone. Pero en lo que coinciden los defensores de la lactancia es que la mujer tiene que estar informada para tomar una decisión libremente. Y en eso el apoyo profesional y social representa un papel básico.

Desirée, que hubiese querido tener cinco hijos, trata de orientar a las madres que desean amamantar a sus hijos. Lo hace desde su propia web Maternidad Instintiva y también desde el foro del Comité de Lactancia de la AEP, donde pueden responder a las dudas tanto expertos de la asociación como otros padres.

Apoyo e información, claves para fomentar la lactancia

En los últimos años, el biberón ha ido perdiendo posiciones a favor de la lactancia materna. Pero aún el porcentaje de niños que siguen tomando leche materna más allá de los seis meses es muy reducido. Según la última Encuesta Nacional de Salud del 2006 del Instituto Nacional de Estadística, en España el 68,4% de los bebés reciben lactancia materna exclusiva al mes de vida, el 52,4% continúan así a los tres meses y sólo un 24,7% lo hacen a los 6 meses. "Estos datos están muy por debajo de ser la situación ideal para el desarrollo de nuestros niños pensando en la influencia de la lactancia materna en su vida de joven y adulto como prevención de enfermedades frecuentes y graves", explica Concepción de Alba Romero, neonatóloga del Hospital madrileño 12 de Octubre y desde hace cuatro años miembro del comité de lactancia materna en ese mismo centro sanitario.

Cualquier mujer puede ser capaz de alimentar a su hijo exclusivamente con su leche y las causas que contraindican la lactancia materna (algunas enfermedades, como puede ser el sida o medicamentos, como los tratamientos contra el cáncer.) son casi excepcionales, asegura el Comité de Lactancia Materna de la AEP. Y si surgen dudas. Los profesionales sanitarios cuentan una herramienta de gran utilidad para averiguar la compatibilidad de una medicación con la lactancia: la web e-lactancia.org creada por el servicio de pediatría del Hospital de Denia (Alicante).

"Las prácticas hospitalarias alrededor están cambiando y a nivel social la difusión de los beneficios de la lactancia está llegando de una manera clara"

Concepción de Alba Romero, neonatóloga


¿Por qué entonces, si es el mejor alimento para el bebé, las madres deciden dejar de dar el pecho ? "Al principio el destete suele producirse por la falta de confianza, el dolor o grietas y el uso de suplementos. A los 3-4 meses, por la vuelta al trabajo", responde De Alba mostrando a su vez el camino para invertir esa tendencia. "Apoyo e información a las madres" que borren de la memoria colectiva esos "mitos, ideas preconcebidas y hábitos de alimentación infantil que son considerados adecuados tanto por los padres como por los sanitarios".

La reincorporación de la mujer a su puesto de trabajo a las 16 semanas de dar a luz, la aceptación general de las leches de fórmula y, en ocasiones, la presión social precipitan el abandono de la lactancia. Justo en el otro lado se posicionan, con una mano tendida, los grupos de apoyo que se reparten por todo el país con el objetivo de facilitar información a los padres y brindarles un lugar donde compatir experiencias. Han asumido el papel de las madres que antaño transmitían el arte de amamantar. Inmaculada Mellado, se cretaria de La Liga de la Leche en España y monitora desde hace cuatro años, explica que muchas mujeres acuden a las reuniones en busca de "compresión" porque allí "no se sienten juzgadas y pueden expresar sus sentimientos".

Información contra las críticas

Las dos hermanas se entretienen amasando en una imagen reciente.

Las dos hermanas se entretienen amasando en una imagen reciente.

Las madres que consiguen dar el pecho a sus hijos durante varios años tienen que lidiar en no pocas ocasiones con la incomprensión social. "Tenemos casi que mantenerlo en secreto", se lamenta Desirée tras años de escuchar críticas. Su marido, Sergio, y su suegra le brindan apoyo incondicional pero de aquellos que cuestionan su forma de crianza se defiende con un arma infalible: de nuevo, la información. Su estrategia para rebatir las críticas fue argumentar los beneficios probados de la lactancia y remitirse a los hechos: dos hijas sanas física y emocionalmente. Así uno a uno, Desirée, desde hace tiempo muy interesada en la Psicología, fue desmontando los argumentos de quien la cuestionaba y ahora, ocho años después "le dejan hacer lo que crea oportuno".

Las críticas a la lactancia prolongada surgen por "desconocimiento de los beneficios a largo plazo y a veces prejucios sin fundamento", asegura la doctora de Alba. De las numerosas conversaciones de Inmaculada Mellado con otras madres -ella tiene un niño de siete años y un bebé de 16 meses-deduce que "se trata de una tema cultural. Las críticas suelen venir de personas jóvenes o de mediana edad, justo aquellas que crecieron con el boom del biberón, mientras que los elogios suelen venir de las personas mayores que viven con regocijo la vuelta a las prácticas que ellas mismas disfrutaron". "El patrón de duración de lactancia en los humanos hasta hace menos de 100 años y todavía hoy en sociedades no contaminadas por la civilización predominante ha sido de tres a cuatro años con variaciones entre el año y los siete o más años", recuerda la AEP.

Ajenas a los prejuicios, Yaiza y Alexia "ven con naturalidad" su amamantamiento, aunque ambas lo perciben como un momento de intimidad. En estos ocho años, Desirèe sólo se planteó en serio el destete por agotamiento cuando sus hijas tenían dos años. "A estas alturas tengo clarísimo que serán ellas quiénes decidan cuándo ha llegado el momento del destete. Hay quien me pregunta si es que quiero batir un Récord Guinness. Nada más lejos de la realidad. Creo que el mejor regalo que puedo hacerles es esperar a que ellas digan que ya no quieren más. Porque eso significará que han tomado pecho hasta que ellas lo han necesitado, nutritiva y emocionalmente".

Formación de los profesionales sanitarios y apoyo e información a las madres desde el embarazo. Esas parecen ser las claves para hacer despertar el instinto natural de lactancia. Ya ha empezado a hacerlo. En el Hospital 12 de Octubre se percibe el cambio. Cuando las madres se van de alta con su bebé el 90% le dan el pecho. "Las prácticas hospitalarias alrededor del embarazo, parto y nacimiento del niño están cambiando y a nivel social la difusión de los beneficios científicos de la lactancia está llegando de una manera clara", se felicita Concepción de Alba, quien insiste en que "la lactancia siempre es beneficiosa". La leche materna no tiene fecha de caducidad. Para Inmaculada Mellado, de La Liga de la Leche, "lo ideal sería que fuese el bebé quien decidiera cuándo dejar de mamar, pero hay tantas formas de destete como parejas madre-hijo/a". O tríos. Y en el que forman Desirèe, Yaiza y Alexia no hay duda de quién tendrá la última palabra.



http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/08/01/mujer/1249081691.html


Disfrutadlo!

Diario de una mujer sencilla













Seguimos con la maravillosa propuesta de Silvia

Para Hoy 31 de julio del 2009
Afuera de mi ventana... como siempre, o como casi siempre...ropa secando al sol...mi gata isis en refrescandose, gaviotas buscando peces en el mar...y el ruido de la ciudad de fondo
Estoy pensando... en mi nueva casa, que ganas de mudarme!!!
De los lugares donde aprendemos... los amigos que vamos encontrando en el camino...
Me siento agradecida por... tener a mi madre aqui
Desde la cocina... muchas cosas por llevar a la nueva casa
Que traigo puesto... ropa fresa...que calor hace hoy!
Estoy leyendo... Amor y limites de Rebeca Wild, es un libro estupendo
Lo que espero... mudarme ya...estamos a la espera de la luz
Estoy creando... una asociacion de crianza con un grupo de mamas
Estoy escuchando... la tele, siempre la dichosa tele, quisiera tener el coraje de quitarla de mi casa!!!
Por toda la casa... juguetes
Una de mis cosas favoritas... disfrutar de mi familia
Algunos planes para el fin de la semana... visitar a la mama de raquel y hacerle reiki, seguir con la mudanza...
Aquí está una foto que pensé compartirles:







La maravilla del vinculo afectivo, David Chamberlain

La maravilla del vínculo afectivo

«Cuando no se ha podido establecer el vínculo afectivo, sobre esa relación pende, como una sombra, una inexplicable falta de intimidad» Crear vínculos es bastante sencillo, pero no siempre fácil; puede ocurrir, pero igualmente, puede que no ocurra y, por muy extraordinario que parezca, algunos han entendido mal el concepto y lo hicieron parecer innecesario.
Crecer desde la amorosa conexión de corazones que une a los padres con las madres va a ser el punto de partida del nuevo vínculo amoroso que van a tener ellos con los bebés que co-crean. Cuando tiene lugar la concepción los padres dirigen sus pensamientos de forma natural hacia el futuro bebé. Incluso cuando inicialmente están sorprendidos por el embarazo (caso bastante frecuente), normalmente se adaptan con rapidez a la nueva situación, abrazan al bebé emocionalmente, lo celebran y empiezan a organizar sus vidas en función de este gran acontecimiento. El término científico utilizado para este proceso es el de crear vínculos.
En 1976 este nuevo término apareció por primera vez de forma silenciosa en el mundo a través del título de un libro, «Crear vínculos materno-infantiles», escrito por dos profesores americanos de pediatría, Marshall Klaus y John Kennell. Con las publicaciones actualizadas en 1983 y 1995 la importancia revolucionaria de este concepto llegó a establecerse y hoy en día es una expresión familiar en todos los idiomas del mundo. Sin embargo, la gente todavía pregunta, «¿qué es?», «¿crear vínculos es un proceso real, verdadero y necesario?» Y finalmente la pregunta práctica: «¿cómo hay que hacerlo?» Crear vínculos es igual de sencillo (y misterioso) e igual de fácil (o difícil) que el amor mismo. Normalmente el amor que sienten los padres hacia sus bebés no supone ningún esfuerzo y es espontáneo, pero, tal como observaron Klaus y Kennel hace un cuarto de siglo, hay cosas pueden interferir en esta conexión valiosísima y como resultado la vida puede arrancar en la dirección equivocada. Es un hecho comprobado: algunas madres y padres no desarrollan nunca este esperado apego. En su lugar, afirman sentirse desvinculados de aquel niño en particular a pesar de no saber el motivo. Pueden pasarse años buscando con ansia algún camino para establecer esta conexión de corazones que, de alguna forma, falló al principio. Los fallos en la creación de vínculos pueden tener verdaderamente consecuencias dolorosas. Una falta inexplicable de intimidad pende sobre su relación diaria como un sombra. Confianza y verdadera amistad parecen cosas imposibles de alcanzar. Por mucho que intenten complacerse unos a otros, siempre los separará un vacío. Otros tipos de daños pueden ser más imperceptibles. Klaus y Kennell descubrieron que las madres separadas de sus bebés por un período de tiempo muy largo después del parto se quedaban con dudas acerca de su situación: ¿de verdad tenían un bebé? El parto parecía más bien un sueño. Dudaban de que el hospital le hubiera dado el bebé correcto. En madres desvinculadas, la lactancia no tenía tanto éxito o, si se elegía esta posibilidad, el proceso se interrumpía prematuramente. Estas madres parecían más confusas que seguras de sí mismas y se sentían dudosas a la hora de aprender la rutina del cuidado diario del bebé. En casos más extremos la irritabilidad y rabia hacia el bebé crecían hasta llegar al abuso infantil: estos bebés de madres desvinculadas presentaban una mayor probabilidad de volver lesionados al hospital. Un estudio de 1994 sobre 8.000 mujeres mostraba que los bebés no deseados tienen un riesgo 2,5 veces mayor de fallecer en los primeros 28 días después del parto. De una forma inexplicable los bebés de las madres desvinculadas pueden no lograr subir de peso o caer enfermos. Durante la última década, en una serie de estudios clínicos en California se descubrió una correlación importante entre los fallos aparentes de vinculación y la frecuencia del asma en los niños. Hechos como éstos demuestran que el vínculo afectivo es una realidad profunda y conlleva una variedad de consecuencias para bien o para mal.
«Cuando no se ha podido establecer el vínculo afectivo, sobre esa relación pende, como una sombra, una inexplicable falta de intimidad» Cuando aparecieron por primera vez los estudios sobre la vinculación afectiva resaltaron la importancia del «período crítico» inmediato después del parto, cuando tendrían lugar una cadena de milagros, anteriormente dejados íntegramente en manos de la Madre Naturaleza. La química del cuerpo asociada con el trabajo de parto y el expulsivo lleva a madres y bebés a un íntimo acercamiento donde el mero contacto de los labios del bebé con el pezón estimulan una cascada de hormonas del amor que bendicen tanto a la madre como al bebé. Estas hormonas favorecen la expulsión de la placenta, ayudan a contraer y
recuperar el útero, reducen el sangrado postparto y facilitan la subida inicial del valioso calostro y posteriormente, de la leche materna. Mientras tanto, el neonato estaría en un excepcional estado de «alerta tranquila» que favorece el rápido aprendizaje y la toma de contacto personal durante una hora más o menos después del parto -antes de caer en largos períodos de sueño. Durante este corto período de posibilidades, si no son molestados, el bebé y la madre entran en una especie de embelesamiento, mirándose mutuamente y experimentando una serie de emociones y sensaciones físicas placenteras ampliadas en el nuevo entorno fuera del útero. Muchos hechos de este tipo resaltan la compleja orquestación vital del nacimiento y les dan a los lazos afectivos su carácter milagroso y necesario. Estas secuencias del parto, tan positivas y naturales, eran la norma para la mayoría de los humanos hasta mediados del siglo XX, cuando los partos cambiaron de repente el escenario hogareño por los hospitales, los cuidados de las matronas (en su gran mayoría mujeres) por los de los médicos (en su mayoría hombres)y las prácticas comunitarias por los protocolos médicos. Estos cambios desgarradores eran algo más que cambios de emplazamiento: la filosofía y la práctica también cambiaron. Los partos tenían lugar a través de la «atención controlada» por parte de profesionales ajenos a la familia -ellos hacían (e imponían) todas las reglas.
«Durante el período crítico después del parto tienen lugar una cadena de milagros químicos que llevan a la madre y al bebé a establecer un estado de embelesamiento básico para el desarrollo del vínculo afectivo» Así empezó a caer un velo de misterio sobre los partos mientras a los padres, familiares y amigos se les prohibía participar de este evento. Durante una generación, solamente las enfermeras y los médicos sabían lo que ocurría detrás de las puertas cerradas, anulando de una forma muy eficiente cualquier educación natural de los niños, mujeres jóvenes, madres y otras ayudas potenciales para los futuros partos. Las normas de los hospitales mandaban a los recién nacidos al nido inmediatamente después del parto, a menudo antes de que las madres o padres pudieran verlos o tocarlos. El tipo de privacidad que la nueva familia necesita para relacionarse unos con otros -un rasgo esencial del parto desde los comienzos del tiempo- fue erradicado mientras la separación y el aislamiento llegaban a ser la prioridad principal. Históricamente, cuando los argumentos sobre el vínculo afectivo aparecieron en los años 70, el descarado control médico sobre los nacimientos estaba en su apogeo, después de haberles quitado todo el poder a los padres y haber hecho el parto natural prácticamente imposible. En el parto visto como un proceso «científico» habían desaparecido casi todos los significados humanos y personales que habían alentado los hombres y las mujeres durante miles de años. Se habían violado las necesidades psicológicas esenciales de los padres y los bebés por igual. Si uno se pregunta cómo pudo crecer tan rápidamente una nueva cultura tan radical del parto tendrá que tener en cuenta el enorme poder y gancho de la ciencia en el siglo XX. Añádase a esto el miedo subyacente asociado siempre a la incertidumbre del parto y se podrá sacar la conclusión de que la gente estaba deseosa de ver en la ciencia una garantía para el parto seguro y perfecto -una ilusión que no está todavía reconocida como tal. Analizando otra faceta de la ciencia podemos explicarnos el derribo repentino del parto tradicional. Durante el pasado siglo XIX, con el desarrollo del estudio científico del sistema nervioso y del análisis científico de la gestación, nacimiento e infancia, una ciencia demasiado segura de sí misma -y esto incluye por igual, medicina y psicología- enseñaba que los bebés no tenían esencialmente ni sentidos físicos ni mente. Los recién nacidos -insistían los expertos- no tenían todavía capacidad para el dolor y, aunque parecieran tener dolor, éste sólo era un reflejo, no una experiencia personal. Este razonamiento se utilizaba para justificar la cirugía mayor y las operaciones con complicaciones en bebés sin anestesiar, sólo con analgésicos hasta ¡hace sólo 16 años! Para empeorar las cosas, las mismas autoridades anunciaron que los recién nacidos no tenían posibilidad alguna de recordar cualquiera de las experiencias vividas en el útero o al nacimiento-independientemente de la naturaleza de estas vivencias. Los psicólogos, de hecho, enseñaban que los neonatos ni siquiera reconocen a sus progenitores como padres, sino solamente como objetos en un mundo lleno de otros objetos. Con este conjunto de creencias -desde entonces se ha demostrado que todas son falsas- ni los médicos ni los padres tenían por qué preocuparse sobre las malas experiencias que podía tener un bebé antes o después del nacimiento. Como eran virtualmente sordos, mudos y ciegos, los obstetras podían tratarlos de cualquier forma que ellos considerasen necesaria. Por desgracia, estas opiniones penetraron en los protocolos de tratamiento rutinario seguidos por todos los obstetras. Un poco más tarde, los protocolos de tratamiento que se iban a utilizar en la nueva especialidad de neonatología con los recién nacidos más débiles se elaboraron en base a los mismos falsos fundamentos. En definitiva, si un bebé no tenía ni sentidos, ni psique, ¿cómo iba a darse cuenta de que le estaban dando múltiples puntos, cortes con bisturí y cirugías de otro tipo? ¿Y cómo podía notar la diferencia entre pecho y biberón?. Muchos padres se dejaron convencer aceptando sin rechistar el nuevo modo científico de dar a luz. Desde nuestra perspectiva de hoy es un hecho desafortunado que las madres y los padres raramente se rebelaron cuando los expertos los avisaron de que tenían que renunciar a las mecedoras, renunciar al parto normal a favor del quirúrgico, sustituir la leche materna por la de vaca, alimentar según un esquema estricto en vez de hacerlo cuando el bebé tuviera hambre, no hacerle caso a los bebés cuando lloraran y crear en su casa un «nido» como el de los hospitales. [...]
«Al cambiar el escenario de los nacimientos de la casa al hospital se violaron las necesidades psicológicas tanto de los padres como de los bebés» Es más, espero que puedan evitar el error que se dice de que crear vínculos es como un pegamento que se endurece en seguida y que consolida a una familia sólo si se aplica durante la hora siguiente al parto. (A finales de los años 70, en una reunión convocada por la Asociación Médica Americana, aunque parezca mentira, los médicos decidieron que 10 minutos era tiempo suficiente para permitir crear vínculo después del nacimiento -visto en retrospectiva parece un ejemplo divertido de la teoría del pegamento aplicada por los médicos). Tal como lo entendemos ahora, el hecho de crear vínculos no se limita a un período determinado. Claramente, el vínculo afectivo puede comenzar de forma contundente desde antes de la concepción o en cualquier momento después, lo que significa que el amor es bienvenido en cualquier época durante el embarazo y, por supuesto, es completamente apropiado en los momentos siguientes al parto, cuando la combinación de las fuerzas fisiológicas y psicológicas son tan beneficiosas. Esta verdad es especialmente importante para los padres que llegan tarde en el proceso de adoptar un bebé. TODAS las partes involucradas en una adopción deberían tener cuidado en proporcionarle amor sincero al bebé lo más temprano posible. Este tipo de razonamiento está basado en la nueva y acumulante evidencia de que los bebés comparten con nosotros el misterioso regalo de la conciencia humana sin importar su edad y sus limitaciones físicas. Son capaces de recibir y responder a los «lazos de corazón» a los que nosotros llamamos vínculo afectivo en cualquier momento, y cuanto antes, mejor. A pesar de contradecir las teorías tradicionales de la psicología del desarrollo, esta interpretación es coherente con los otros descubrimientos acerca de los movimientos voluntarios del cuerpo, la expresión personal y el desarrollo sensorial -que ocurren mucho antes de lo que se pensaba antes.
«La idea de los profesionales de que los recién nacidos no tenían capacidad para sentir justificaba el aislamiento de los nidos, la intervención rutinaria durante el parto, la sustitución de la leche materna por la de vaca...» El aprendizaje y la memoria se complementan una a otra y funcionan mucho antes que las partes del cerebro utilizadas para explicarlas, y así como lo demuestra el estudio de gemelos en el útero, los bebés son capaces de tener una relación fraternal y seguramente tienen la misma capacidad para crear vínculos con un progenitor.
«Los bebés sienten de manera telepática si son deseados y amados o no» Esta información es lógica también con la evidencia de que los bebés sienten de forma telepática si son deseados y amados o no, y pueden recibir y responder a las comunicaciones urgentes durante una amniocentesis, una cirugía intrauterina, el parto o procedimientos complicados en la unidad neonatal de cuidados intensivos. Esta nueva y ampliada descripción paradigmática de los bebés obviamente nos lleva hacia un terreno de la mente y del espíritu que está más allá del cerebro. Los padres que están preparados pueden asumir que sus bebés ya están dotados de la inteligencia profunda que se necesita para crear vínculos. ¿Cómo obtener estos lazos afectivos? Empezando ya a cantarles nanas o mandándoles esos mensajes intencionados y explícitos de bienvenida y de amor de vuestros corazones hacia el suyo. Haceros a la idea de que esta vía de comunicación tiene capacidad para aguantar todos los mensajes sinceros y serios. Y esperad pacientemente por las «vibraciones» invisibles que están por llegar.

Dr. David Chamberlain
http://www.birthpsychology.org
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David Chamberlain es autor de “La mente del bebé recién nacido” y uno de los pioneros en la creación del nuevo campo de la psicología pre y perinatal. Lleva un cuarto de siglo dando conferencias por todo el mundo sobre la inteligencia de los recién nacidos y los bebés dentro del útero y animando a los padres y los profesionales de la salud a valorar la calidad psicológica del nacimiento. Después de realizar un curso sobre Aplicaciones Clínicas de la Hipnosis en 1974, David descubrió que sus clientes podían recordar detalles de sus experiencias en el vientre materno y durante el nacimiento. Esto lo condujo a una nueva línea de trabajo en su carrera como psicólogo, investigador, escritor, profesor y conferenciante sobre la desconocida mente de los bebés. Basándose en un estudio de diez parejas de madres e hijos cuyos recuerdos de nacimiento eran reales, Chamberlain comenzó a investigar en la literatura científica buscando información sobre las capacidades de los recién nacidos y los fetos, trabajo que ha continuado durante casi tres décadas. El fruto de este trabajo es la mente del bebé recién nacido, una obra traducida ya a diez idiomas y que ahora se publica en español.
En 1983 colaboró en la formación de la Asociación de Medicina y Psicología Pre y Perinatal (APPPAH), un lugar de reunión para todas aquellas personas especialmente interesadas en los distintos aspectos psicológicos del nacimiento. Ocupó, entre 1991 y 1999, el cargo de presidente de esta asociación, al tiempo que fundó (www.birthpsychology.com) Además, ha editado diez vídeos de formación, incluyendo dos especiales de televisión en Japón y Corea. El Dr. Chamberlain da clases en el Instituto Graduado de Santa Bárbara, un nuevo centro donde los estudiantes pueden acceder a maestrías y doctorados en psicología pre y perinatal. Continúa escribiendo y practicando la psicoterapia en las colinas de las Montañas de Sierra Nevada, en la ciudad de Nevada (California).

Extraido de http://www.quenoosseparen.info/

Fitzhugh Dodson, El juego a los dos años

EL JUEGO Y JUGUETES A LOS DOS AÑOS

…Jugar con agua es muy importante a esta edad, puede usar el fregadero de la cocina o la bañera. Le encantará sumergir esponjas en el agua y exprimirlas, así como llenar y vaciar pequeños vasos y cazuelas o tazas de plástico.
Para agregar variedad a estos juegos ofrécele un batidor de huevos, o vestidos de muñecas y pañuelos para que los “lave”. También disfrutará soplando en el agua con una paja de plástico, que le servirá igualmente para efectuar pequeños experimentos de física a un nivel rudimentario.
Un puñado de escamas de jabón darán variedad y aliciente a los juegos con el agua. El producir espuma es como magia para los niños de dos años. Algunos juguetes flotadores también contribuirán al interés de estos entretenimientos.
No olvides que el niño de esta edad goza realmente haciendo limpieza después del estropicio armado con sus diversiones acuáticas, dale la ocasión de que friegue con una esponja o trapo absorbente.
Así mismo, le gustará pintar con agua. Una gruesa brocha y un cubo de agua es todo lo que necesita. Los materiales recreativos, como la pasta para moldear, la plastilina y la arcilla son enormemente satisfactorios para esta edad. Receta para la pasta de modelar: mezcla dos tazas de harina con una de sal. Agrega la suficiente agua para darle la consistencia de masa de pan. Si queda pegajosa añade más harina. Puedes agregar colorantes de los que se emplean en las comidas o pinturas de temple para darle color. También cabe adicionarle un poco de polvos de talco, o canela, o nuez moscada o alguna otra especia aromática para hacer que huela bien. Unas gotas de aceite de clavo la preservarán durante largo tiempo. Puede guardarse en una bolsa de plástico y se conservará aproximadamente un mes.
Cuando los niños de esta edad usan esta pasta, arcilla o plastilina, no hacen con ellas nada preciso. Les interesa el material en sí. Les gusta golpearlo, amasarlo, aplastarlo, palparlo y moldearlo. El manejo de tales materiales es muy relajador para los chiquillos. Las mejores herramientas son las propias manos del niño. Pero una vez que haya practicado en abundancia usando sus manos, el empleo de varillas y espátulas dará variedad a su experimentación.
Tu hijo está ahora en condiciones para un juego educativo que le ayudará a lo largo de todos los años de preescolaridad: una gran pizarra de unos dos metros cuadrados. Es menester que sea tan grande para que tu hijo pueda garrapatear o dibujar o pintar en ella con amplios movimientos de sus brazos, sin restricción alguna. La pizarra puede colgarse en una pared de su habitación. Será uno de los más fecundos juguetes y artificios de aprendizaje que sea posible proporcionarle a un niño.
Pon tizas blancas y de colores en un estante o una caja clavada a la pizarra. Podrá así pintarrajear a su antojo en la pizarra, con lo que se reducirá la posibilidad de que lo haga en las paredes de la casa. No obstante es dudoso que un niño atraviese toda esta etapa del desarrollo sin incursionar en las paredes de la casa.
Estos garabatos son el preludio de la escritura y el dibujo. El niño que no ha tenido la oportunidad de garabatear libremente irá retrasado en el desarrollo de la escritura y del dibujo. Ningún niño nace con la facultad de coordinar el pulgar y los demás dedos para sostener un lápiz o una pluma. Este proceso muscular necesita ser aprendido, con el fin de que tu hijo domine la pura mecánica de escribir o dibujar. El medio de que tu hijo aprenda a coordinar estos pequeños músculos es trazar garabatos.
Una pizarra tiene muchas ventajas. Es algo que tu hijo puede usar durante todo el periodo preescolar y en los años de su enseñanza primaria.
Ahora pueden hacer su aparición sin el menor peligro los lápices de pastel. El papel ha de ser lo bastante grande para èl. Los pliegos de papel para envolver son apropiados, e incluso puedes emplear el periódico. Tu hijo dibujará y garabateará en los periódicos tan contento como en una hoja blanca. Un gran rectángulo de madera contrachapada puede servir de tablero de dibujo al que fijarás el papel con pinzas de ropa. Los lápices de colores para esta edad deben ser gruesos y fuertes.
La pintura puede introducirse ahora. Te hará falta un caballete. Es más sólido uno de pared que los portátiles. Tu hijo apreciará tener un caballete mural dentro de la casa y uno fuera, sobre una valla. Puedes construir un caballete mural con un trozo de madera contrachapada de medio metro de altura por uno de longitud, serà lo bastante grande para que pongas en èl hojas de periodico. En la parte posterior del tablero, en los àngulos inferiores pega dos tacos de madera de unos cinco centímetros de grosor con el objeto de que tenga una leve inclinación cuando lo cuelgues. Hazle dos agujeros en la parte de arriba para que se pueda colgar de dos tornillos. A este caballete puedes fijarle un listòn de madera con un reborde saliente para sostener los recipientes de pintura. Cualquier frasco de plàstico con una gran tapadera de rosca serà un recipiente adecuado. El niño puede ir mojando el pincel en el frasco a medida que va pintando y èste se cierra con su tapa una vez que haya terminado. Te sentiràs màs tranquila si le pones al niño una bata mientras pinta. Una camisa vieja de papà, con las mangas cortadas y abrochada por detràs, irà de maravilla.
Necesitaràs pinturas solubles en agua, que se venden en forma lìquida o en polvo, y una gran provisiòn de papel. Este puede consistir en papel blanco para periodicos, papel de estraza, hojas de diarios y revistas.
A esta edad el niño necesita brochas que sean fàciles de manejar. No le des pinceles pequeños, con mangos diminutos. Necesita una brocha de mango largo y con el extremo de las cerdas de unos dos centímetros de ancho. Cuando tu hijo empiece a pintar a esta edad prèstale un sòlo color cada vez. Cuando se haya acostumbrado a este color y haya trabajado con èl durante un rato, entonces puedes añadir otro color a su repertorio.
Algunos adultos consideran lo que pinta un niño de dos años como si fueran “cuadros”, y suelen preguntarle ¿què es esto? Esto es una equivocación, para un niño de dos años no se trata de un “cuadro” en el sentido usual del vocablo. Para èl es un experimento con lìneas y colores. Se halla fascinado por la manera en como puede hacer que aparezcan trazos y manchas. Una vez acabada su labor al niño de dos años ya no le interesa su “cuadro”. Para èl, la experiencia de elaborarlo es lo que cuenta. Està expresando con su pintura importantes sentimientos para los que todavía no hay palabras.
Lo cual plantea una cuestiòn en la que acaso estès pensando: ¿Cuál es el valor de todo este batiburrillo con la plastilina, la arcilla y la pintura? ¿es en realidad importante que los padres se tomen todas estas molestias? Sì ¡decididamente! Tu hijo de dos años no ha aprendido aùn a exponer en palabras todo lo que siente. Estas actividades no verbales, como las de manejar làpices o tizas o pinturas, le ayudan a expresar sentimientos para los que nunca tendra palabras. Tales actividades nutren y desarrollan su vida emotiva, y enriquecen su pensamiento inconciente y su intuición.
En esta edad el niño continuarà los vigorosos juegos al aire libre que iniciò cuando comenzaba a andar. El “trepador en cùpula” seguirpa siendo el favorito. Un carro del que tirar, un triciclo que pedalear. Grandes pelotas para rodarlas y empujarlas. Grandes dados huecos para arrastrarlos y hacer construcciones con ellos. Los juegos con la arena y con el agua seràn tan populares como siempre.

Unos comentarios debo hacer sobre la capacidad del niño de dos años para jugar con otros niños. Un error general que cometen los adultos es esperar demasiado de los chiquillos de esta edad respecto a la citada capacidad. Recuerda que dije que en la primera adolescencia el niño no esta todavía preparado para ser un buen miembro de ningùn grupo. Asì, pues, una madre que confiada deja a varios niños de dos años juntos en el patio se està buscando preocupaciones que no tardaràn en llegar.
Una norma conveniente para el niño de dos años es que solo alterne con un compañero de juegos. La estructura de su personalidad no està aùn equipada para afrontar las complejidades de màs de uina relaciòn personal a la vez. Es bastante interesante que, de ordinario, el mejor compañero de juegos de un chiquito de dos años es un niño de cinco o de seis, siempre que no sea, desde luego, uno de sus hermanos mayores. Los juguetes màs apropiados seràn aquellos que puedan repartirse entre varios niños sin limitar la diversión en cada uno de ellos (arena, plastilina, tacos de madera).
No esperes que sea capaz de compartir un juguete con otro niño, pues todavía carece de habilidad para entretenerse acompañado. Ya serà suficiente con que su juego con otros dure una hora. Es menester que estès cerca, para que puedas observar si aparecen signos de excesiva fatiga, para intervenir antes de que ocurran disputas y para terminar el periodo de juego en el momento oportuno.
Una breve hojeada a las etapas de desarrollo de la capacidad de jugar con otros niños puede ser ùtil en este punto.
Primero està el juego solitario, en el que el niño que comienza a andar carece por completo de capacidad para jugar con otros chiquillos. Para un niño de esta edad cualquier otro bebé es un intrumento para su propia diversión, no un compañero de juego. Examinarà al otro niño tan cuidadosamente como lo harìa con un juguete u otro objeto interesante, empujàndolo, pellizcàndolo, acariciàndolo, pero no jugando con èl.
Durante la primera adolescencia, el niño experimenta la transición del juego solitario al juego paralelo. Esto significa que dos o màs niños ocupan el mismo amibiente geogràfico, pero sin que el juego de uno estè relacionado con el juego del otro, aunque puedan sentir placer de su mutua proximidad.
El peldaño inmediato en la escala del juego es lo que se ha llamado juego asociativo, en el que todos los niños realizan la misma cosa, como jugar con la arena o hacer flanes de barro o golpear el suelo con un palo. No hay entre ellos un autèntico intercambio.
El juego cooperativo llega hasta que el niño se encuentra en la siguiente fase del desarrollo, después de los tres años de edad. Aquì los niños pueden discutir planes y asignarse roles mutuamente.
En la primera adolescencia son necesarios tambièn los juegos tranquilos. A medida que su desenvolvimiento linguìstico avanza a pasos de gigante, el niño muestra una mayor sensibilidad por las palabras, los ladrillos con los que se construye el lenguaje.
Le entusiasma jugar con las palabras, imitar sonidos y repetir series de vocablos familiares. Se deleita con las rimas infantiles. Cuando le lees un cuento le encantan las repeticiones. Es la anticipación de lo que va a ocurrir en el relato lo que le emociona. Le gustan los cuentos sobre sus propias experiencias: ir al mercado, montarse en un automovil, jugar en el parque. Le agradan las historias de esta clase, ya sea que se las leas de un libro o se las inventes tù, de un niño que se parece a èl.
Uno de los mejores juegos sosegados para esta etapa es el “juego del silencio”. Los dos estaremos quietos y callados y escucharemos lo que podamos, dime lo que escuchas ( el ruido de un auto, el cantar de un pàjaro). Una variante es pedirle que cierre los ojos y adivine los ruidos que tu haces (golpear un vaso con una cuchara, rascar una lima de uñas). Otra variante, susurrarle algo muy bajito, una òrden que deba cumplir: “levàntate y ve hacia la puerta y tòcala”, etc, luego, terminar el juego murmuràndole dònde encontrarà una sorpresa que has escondido para èl.
El “juego del silencio” contribuye a enseñarles a permanecer tranquilos y a escuchar. Es tambièn una buena terapia para una madre agotada por la excesiva actividad de su hijo y necesite procedimiento suave para calmarlo. Tambièn ayuda a convencerlo si no es muy entusiasta a la hora del baño o de ir a acostarse.

Fitzhugh Dodson

Niños Indigo y Crianza con Apego


Estaba leyendo un articulo sobre los niños de la nueva era o niños indigo y encontre el texto que añado aqui abajo... ¿Tendra algo que ver que se este extendiendo tanto esta maravillosa forma de criar con estos nuevos niños? ¿Seran nuestros hijos los encargados de realizar un cambio, un salto evolutivo? Al final todo esta relacionado... Eso si...debemos tratar a todos los niños asi, sean o no indigos!

La crianza y los valores que se transmitan a los niños de la actualidad, requiere de parte de padres y especialistas una revisión. Y para ello hay que tomar en cuenta, ante todo, que las criaturas de la nueva Era no aceptan la imposición ni la autoridad, rechazan la manipulación, la inautenticidad y la deshonestidad. Tampoco aceptan los viejos trucos de la disciplina basados en crear temor y culpa.

A los Niños Índigos les gusta ser tratados y honrados como individuos, por ello la crianza emocional debe basarse en la visibilidad y la transparencia.

A los los Niños Índigo no se les debe avergonzar ni culparlos, mentirles ni gritarles. Por el contrario, hay que preservarles la autoestima. Se les debe brindar la posibilidad de elegir y, al mismo tiempo, evitar la comparación. Deben recibir disciplina sin emoción.

Otras características importantes para la crianza emocional de los pequeños es estimular su excelencia, mas no la competencia entre personas. Y, además, involucrar el buen humor. Existen palabras claves durante el proceso de enseñanza de los pequeñines, de acuerdo a su edad biológica, basados en las Siete Leyes Espirituales para los Padres. Por ejemplo:

* Hasta el primer año de vida: las palabras esenciales son amor, afecto y atención. A los bebes hay que tocarlos, abrazarlos, proveerles mucha seguridad y, además, jugar con ellos.

* Entre el primer y segundo año: Hay que resaltar los términos libertad, respeto y estimulo. Durante esta etapa se prueba el desapego a los padres. No hay que condicionarlos a través del temor. Hay que evitar que el niño conecte el dolor como sinónimo de malo, de debilidad. Si así fuese no habría espacio para el crecimiento espiritual.

* Entre los 2 y 5 años: Merecimiento, explorar y aprobar, son las palabras claves, época de transición entre el Yo Soy y el Yo puedo. Si le reprimimos el sentirse poderoso no se lograra que sea un adulto capaz de enfrentar cualquier reto.

* Entre los 5 y 8 años: el niño ya asimila conceptos mas abstractos. Por ello hay que manejar los términos dar, compartir, aceptación, verdad y no juzgar. A ellos les encanta compartir cuando sienten amor. Si se les enseña que para dar tienen que perder algo, entonces no aprenden el verdadero significado de dar. En cuanto a la verdad, deben aprender que va acompañada de un sentimiento agradable y no como antesala a un problema, en caso de ocultarla.

* Entre los 8 y 12 años: El niño ahora convertido adolescente, requiere que los padres manejen términos como la experiencia, la responsabilidad y el estar alerta. Los que aprendieron las lecciones de la crianza espiritual, entonces reflejaran la confianza de sus padres. De lo contrario, se encontrara confuso, cederá a las presiones amistosas y buscara experiencias indiscriminadas.

Los colegios y demás centros educativos, deben estar atentos para reconocer la presencia de Niños Índigos dentro de los salones escolares. Es muy comprensible que nos preguntemos como decirles a los profesores cómo educar a nuestros hijos aunque estos particulares alumnos no funcionan con los métodos de enseñanza tradicionales. Por el contrario, aprenden de forma reflexiva y participativa, mas no mediante la memorización. Por ello no extraña que a muchos de estos pequeñines se les califique como niños problemas, ya que se dispersan con gran facilidad durante las clases.

Extraido de http://www.haciaeldespertar.org/indigos2.htm

Los hijos, Khalil Gibran

Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas
viven en la casa de mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos
semejantes a ti
porque la vida no retrocede
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos,
como flechas vivas son lanzados.

Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero
sea para la FELICIDAD


Nanas

Mi hija llama Nana a mi madre y al leer este articulo crei hermoso compartirle!

“Solo comprendí el poder de la línea materna
cuando oí a mi hija cantando una nana a su bebé,
era la nana que me había enseñado mi abuela”
Una abuela británica

NANAS
Hubo un tiempo en que las noches estaban llenas de estrellas brillando, de susurros y suaves palabras. Hubo un tiempo en que los bebés se dormían en los brazos de sus padres con el suave balanceo de su cuerpo y con el ritmo de una canción de cuna.

Las nanas y la cultura que representan tienen un significado mucho más allá de lo musical.
Las canciones de cuna son manifestaciones de los RITMOS ARCAICOS, del rimo de la vida, una cadencia que ya interiorizamos en el vientre materno.

El calor, el vínculo piel con piel, el balanceo y el sonido simbolizan el latido del corazón de la madre que hemos escuchado durante los nueve meses de gestación: una época de máxima protección, de tranquilidad y nutrición incondicional.

Para un bebé, el mundo exterior es desconocido, ruidoso, frío y hostil y solo en el pecho materno y/o en los brazos de una persona amorosa puede sentirse “como en casa”.

El efecto relajante y terapéutico de una nana funciona tanto con un recién nacido como con un niño de tres años en plena pataleta, porque la cadencia le lleva aun estado anterior de madurez y le permite entender que todo está bien.

La cultura de las nanas pertenecen a la sabiduría ancestral de la maternidad y se transmitían a través de las generaciones por contemplación y unión. Esa cadena se rompió con la desaparición de las comunidades y las familias “tribu” a favor de la familia nuclear en las ciudades, caracterizada por poco tiempo, muchos nervios, desorientación y falta de instinto y conexión con las verdaderas necesidades del bebé.

Lamentablemente, ese vacío se llenó con las pautas de crianza de “expertos” externos y mimetismo social, y en muchos casos, la separación, los llantos, la indiferencia, un poster, un muñeco, gadgets con sonidos artificiales sustituyeron al alma humana. Nada de eso puede compensar el paraíso que representan las nanas y la magia de la crianza con apego.

Nunca es tarde de retroceder. Lo mismo que los grupos de apoyo a la lactancia y las redes de madres y padres son el eslabón perdido de los conocimientos ancestrales, podemos resucitar y generalizar la cultura de las nanas que siempre se ha mantenido viva en las tradiciones musicales de todos los lugares del mundo y en el anonimato de los hogares más sabios.

La próxima vez que queramos regalar algo a unos padres primerizos, ayudémosles a retornar al origen y a su corazón en vez de ofrecerles objetos que les separan aun más de sus hijos.

La cultura de las nanas es uno de los ingredientes de la paz social y de un mundo mejor.

Que ningún niño ni adulto busqué fuera la protección y el “ritmo” que debía haber recibido de su propia familia. Eso es la revolución de las madres.


Hoy quiero compartir una historia que nos haga pensar un poco...

Un viajero cargaba un saco pesado bajo el cual se esforzaba y se quejaba sin cesar. De nadie podía obtener ayuda y consuelo. Caminaba despacio, gimiendo bajo su carga, cuando se le acercó un ángel y le preguntó:
"Hermano, ¿Qué llevas ahí?"
Áquel respondió refunfuñando: "Mis zozobras..."
El ángel sonrío compasivamente y le dijo:
"Veamos tu carga y examinémos tus zozobras"
Así lo hicieron, pero, he aquí el saco estaba vacío.
"En verdad, dijo el viajero, había en él dos cargas demasiado pesadas para ser soportadas por mortal alguno; pero había olvidado que uno era de ayer y se fue"
"¿Y, la otra...?" Preguntó el ángel.
"La otra era de mañana y no ha llegado aún..."
Se sonrió el ángel con infinita compasión y le dijo:
"El hombre se dobla bajo el peso de las zozobras de ayer y de mañana... El que se afana sólo por las cosas de hoy no necesita saco para ellas. Si tú quieres echar a un lado esa cosa negra y dedicar todo tu valor, fuerzas y regocijo a las actuales, nunca te agobiará una verdadera desdicha".
El hombre siguió su consejo y se puso en marcha. Al regresar de su destino anochecía y terminó su viaje risueño y regocijado.

Laura Gutman, Julio

La salud en nuestras manos

En épocas de gripes y anunciadas pandemias, fomentamos el miedo en vez de la salud. Información parcial, noticias catastróficas y fuera de contexto promueven el temor, mientras se pide a la población que no entre en pánico, en una contradicción insostenible. Es verdad que cualquiera de nosotros puede “contagiarse” y enfermar. Es más: tenemos derecho a enfermar, a tomarnos un respiro y apartarnos de nuestras rutinas cotidianas. Para lograrlo, necesitaremos utilizar los virus para realizar la enfermedad. Incluso podemos afirmar que no hay nada más saludable que enfermar, entendiendo que es la manera de recuperar el equilibrio perdido. Sin embargo, para enfermar, tendremos que recurrir a instancias mucho más potentes que los virus: necesitaremos sentimientos o dolores no reconocidos, hartazgos o conflictos internos sin solución aparente y el deseo de apartarnos y distanciarnos, erigiendo enemigos por doquier. También precisaremos comida de mala calidad o alejada de nuestra naturaleza personal. Quiero decir, comemos lo que luego nos enferma y pensamos lo que luego nos enferma. Esto significa que el equilibrio físico y psíquico está en nuestras manos y depende de nosotros mucho más que de los temibles virus externos. Aunque no lo parezca, ésta es una excelente noticia. Porque podemos hacer algo muy concreto. ¿No queremos enfermar? Pues bien, abandonemos completamente la leche y sus derivados. Completamente significa completamente: yogures, postres, flanes, cremas, helados, manteca, chocolate. En los niños pequeños, esta debería ser la regla. ¿Es muy difícil? ¿Acaso es más fácil tolerar las virulentas gripes que nos tienen aterrados que sostener una dieta momentáneamente rigurosa? Ahora bien, supongamos que prestamos una estricta atención al alimento, aún tendremos que abordar el territorio de los dolores afectivos. Eso es más complejo, pero no imposible. Como mínimo, preguntémonos qué nos aportaría una enfermedad respiratoria en este momento de nuestras vidas. ¿No tenemos ninguna pista? Pidamos ayuda, para ver aquello que enceguecidos por nuestras propias opiniones, no alcanzamos a vislumbrar. En lugar de alimentar el miedo o de aislarnos, sepamos que sólo podemos enfermar de aquello que nos completa. Y que todo síntoma nos aporta información sobre el estado de nuestra conciencia. No hay verdadero peligro si miramos hacia adentro.